miércoles, 25 de noviembre de 2015

3. Mi planta esta muriendo. Cuéntale lo que necesita para vivir. PARTE 1. (Metáfora, #StopSelfHarm).

Cuando se levanta lo primero que hace es ir a regar a su planta pero cuando llega al salón se encuentra con que su planta esta muriéndose, el día anterior, la noche anterior, de hecho, estaba bien o parecía que lo estaba pero hoy de repente esta mal, alicaída, como si estuviera triste. No tiene mucha agua por lo que no puede haberse ahogado ni tampoco esta seca ¿que le pasa? ¿por que se nota precisamente hoy, cuando quizá sea demasiado tarde? Le hecha un pelín de agua por si acaso es eso, aun que no cree que haberle echado agua haya servido de nada. Llega tarde a clase así que no tiene tiempo para su planta sin embargo se promete a si misma que en cuanto vuelva intentara descubrir que le pasa.
Para ella su planta no es solo eso por lo que llega a clase un poco triste, al fin y al cabo es un ser vivo que la ha acompañado durante 7 meses.
"¿Que te pasa?" le pregunta una de sus amigas al llegar a clase, "mi planta esta muriéndose" responde. A su amiga no parece importarle mas de lo estrictamente necesario sin embargo ella decide arriesgarse y le ruega: "cuéntale lo que necesita para vivir." "Vale" responde su amiga contra todo pronostico. "En cuanto terminen las clases voy a tu casa e intento animar a tu planta." Ella no sabe si creerse que funcionara o no, ademas puede que para cuando llegue de clase su planta ya haya muerto sin embargo decide confiar en su amiga.
Las clases pasan de manera tortuosa y en cuanto acaban sale corriendo arrastrando a su amiga de la mochila. Cuando llegan a clase parece que la planta no ha muerto pues esta exactamente igual que antes. Su amiga no ha cuidado nunca de la planta así que no sabe que narices puede decirle pero empieza...

lunes, 16 de noviembre de 2015

2. Las peores Navidades que ha tenido. PARTE 2.

...su abuelo no le respondió inmediatamente y cuando lo hizo le respondió con una vocecilla muy débil sin embargo la respuesta no fue "hoy no hay historia, cielo" como cualquiera podría pensar habiendo escuchado esa voz si no que fue un "pasa cielo" bastante animado.
La historia de hoy trata de la enfermedad que me confino por años en mi habitación cuando era una inocente criatura de 5 añitos... Empezó su abuelo.
"Pero abuelo" continuo Rous. "Esa historia ya la se, esa enfermedad te encerró en una bola de plástico. "Ah, si... si... ¿Te he contado la de la bruja?" "No" "Genial."
Corria el año 1990 y era Halloween así que mis amigos decidieron que la mejor idea era ir a jugar al bosque, cogimos un balón, bocatas para merendar, muñecas (para Susi, que vino con nosotros) y algunos disfraces... "¿Cuantos años teníais?" Le corto Rous. "9 nosotros y 7 Susi, ¿puedo seguir o paro? Bien." ... y fuimos al bosque. Al llegar jugamos un buen rato al futbol y cuando nos empezamos a aburrir probamos hasta a jugar al baloncesto con una cancha improvisada y el balón de futbol pero por supuesto no salio bien así que a mis amigos se les ocurrió que lo mejor seria ir a curiosear. Encontramos una casa y llamamos. Salio una señora con el pelo gris y pinta de dar mucho miedo sin embargo ella era muy amable, lo que daba miedo era lo que nos mostró. A cada uno le mostró su muerte. "¿A ti también abuelo? Pregunto la niña, "si, a mi también". "¿Y como era?" "Eso no se dice cariño, venga, vete que ya es tarde y ambos tenemos que dormir muy bien y muy profundo."
Rous había encontrado esa noche a su abuelo muy raro pero no lo pensó mas ya que el tenia razón, ambos tenían que dormir muy profundo, sobre todo el, que no volvería a despertar.

lunes, 9 de noviembre de 2015

2. Las peores Navidades que ha tenido. PARTE 1.

Rous tenia 11 años cuando sonó el timbre que ponía fin a las clases, hasta enero al menos, pero no por muchas horas mas ya que al día siguiente, 24 de diciembre, ya tendría 12. A ella le encantaban las navidades ya que coincidía su cumpleaños y Noche Buena, es decir, una montaña de regalos solo para ella. Ademas le gustaba mucho ir a casa de sus abuelos porque su abuelo tenia siempre una historia que contarle cada día antes de irse a dormir, el decía que todas las historias eran ciertas y aun que no todas se las creía Rous ella las escuchaba siempre ya que eran dignas de todo un aventurero (aun que su abuelo solo fue dueño de una huerta).
Cuando llego a casa sus padres ya tenían las maletas hechas, había tres así que Rous se extraño, nunca habían llevado tantas, solo eran 3 noches y 4 días pero cuando pregunto se llevo la mayor alegría del año ¡se iban por 2 semanas!
El viaje se le hizo eterno a Rous, eran 3 horas y quería llegar ya pero no dijo nada por miedo a que sus padres la castigaran sin historia del abuelo hoy.
Cuando llego a casa de sus abuelos (después de darle un beso a su abuela y a su tío abuelo, claro) fue corriendo a ver a su abuelo, su abuelo tenia cáncer terminal pero eso ella por aquel entonces no lo sabia, solo sabia que su abuelo nunca se levantaba de la cama.
"¿Como estas hoy abuelo?" pregunto Rous. "Bien hija, estoy bien. Vete a jugar anda."
Rous no entendía nada pero hizo lo que su abuelo le pedía. Jugo durante horas interpretando con sus muñecas una de las historias que su abuelo le había contado, la de su nacimiento, un nacimiento muy muy divertido, la verdad, y luego fue a cenar. Cuando acabo fue corriendo a llamar a la puerta de su abuelo para ver cual era la historia de hoy. Cuando llamo...

lunes, 2 de noviembre de 2015

1. Qué puede pasar en un segundo.

¿Cuántas cosas malas pueden pasarte en un segundo? En un segundo (o mejor dicho, de un segundo para otro) puedes... perder tu trabajo, puedes... perder a alguien, puedes... desenamorarte, esbozar tu primera sonrisa falsa, mentir, llorar, perder la dignidad, puede ocurrir un accidente o un asesinato, quizá un atraco. Puede haber una catástrofe, interna o natural o incluso puede explotar algo, o quemarse. Puedes perderlo todo pero... ¿cuántas cosas buenas pueden pasarte en un segundo? Puedes enamorarte, puedes perder la vergüenza y aprender a ser feliz, incluso puedes hacer feliz a alguien, puedes... sobrevivir, sonreír, dar un beso, un abrazo, sentirte importante, puedes decidir algo espontáneamente, algo de lo que no te arrepientas nunca, puedes vivir el mejor instante de tu vida, sentirte orgulloso de ti mismo... y esos son los segundos que merecen la pena así que lucha por ellos.