...su abuelo no le respondió inmediatamente y cuando lo hizo le respondió con una vocecilla muy débil sin embargo la respuesta no fue "hoy no hay historia, cielo" como cualquiera podría pensar habiendo escuchado esa voz si no que fue un "pasa cielo" bastante animado.
La historia de hoy trata de la enfermedad que me confino por años en mi habitación cuando era una inocente criatura de 5 añitos... Empezó su abuelo.
"Pero abuelo" continuo Rous. "Esa historia ya la se, esa enfermedad te encerró en una bola de plástico. "Ah, si... si... ¿Te he contado la de la bruja?" "No" "Genial."
Corria el año 1990 y era Halloween así que mis amigos decidieron que la mejor idea era ir a jugar al bosque, cogimos un balón, bocatas para merendar, muñecas (para Susi, que vino con nosotros) y algunos disfraces... "¿Cuantos años teníais?" Le corto Rous. "9 nosotros y 7 Susi, ¿puedo seguir o paro? Bien." ... y fuimos al bosque. Al llegar jugamos un buen rato al futbol y cuando nos empezamos a aburrir probamos hasta a jugar al baloncesto con una cancha improvisada y el balón de futbol pero por supuesto no salio bien así que a mis amigos se les ocurrió que lo mejor seria ir a curiosear. Encontramos una casa y llamamos. Salio una señora con el pelo gris y pinta de dar mucho miedo sin embargo ella era muy amable, lo que daba miedo era lo que nos mostró. A cada uno le mostró su muerte. "¿A ti también abuelo? Pregunto la niña, "si, a mi también". "¿Y como era?" "Eso no se dice cariño, venga, vete que ya es tarde y ambos tenemos que dormir muy bien y muy profundo."
Rous había encontrado esa noche a su abuelo muy raro pero no lo pensó mas ya que el tenia razón, ambos tenían que dormir muy profundo, sobre todo el, que no volvería a despertar.

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